Vinagre de manzana

 

Hoy os presento este vinagre que ha tenido una fama de super alimento, casi de milagroso. No os preocupéis que no os voy a recomendar chupitos de vinagre porque, en verdad, a mí no me gusta poner el acento en estos superpoderes de los alimentos ya que hay que analizar todo en su conjunto: Si no se acompaña con unos hábitos saludables no hay super poder que valga venga del alimento que venga. Tenedlo en cuenta cuando os hablen de las maravillosas propiedades de algún alimento; por sí sólo no va a hacer el milagro. 

Os pongo un ejemplo:

Uno de los beneficios del vinagre de manzana es que bloquea parcialmente la enzima Alfa-amilasa (perdón por el "palabro" 👼), que es la responsable de descomponer los hidratos de carbono complejos en otro más sencillo, la glucosa (más conocida como azúcar para los amigos), que es en la forma en la que pasa a la sangre. Este bloqueo ralentizaría el proceso, y el azúcar no se absorbería tan rápidamente. Pero si tu alimentación está basada en productos ultraprocesados llenos de azúcares ocultos (y no tan ocultos como en una palmera de chocolate), refrescos, etc..., ya puedes beberte un barril de vinagre de manzana que el azúcar pasará a la sangre a toda velocidad. (Esto es una simulación pelín exagerada 😎). La conclusión es que si realmente quieres que el azúcar se absorba más lentamente toma los hidratos en su variedad integral, o acompañados de fibra, limita el consumo de ultraprocesados y refrescos y tomas más proteína.

Lo que sí os puedo decir, es que el vinagre de manzana sería una mejor elección de entre los vinagres que encontramos en el mercado. Tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y probióticas, eso sí, tiene que ser sin pasteurizar, para cuidar de nuestra microbiota.  

 Si te gusta el vinagre pásate al de manzana: úsalo en ensaladas, para preparar encurtidos, hay gente que le gusta echarse en las legumbres, etc..., pero sin volvernos locos y liarnos a chupitos en ayunas 😅. 




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