Salsa de tomate enriquecida


Salsa para sustituir al no muy saludable tomate frito de bote típico, que se puede preparar con antelación para utilizarla después como salsa en arroz, verduras, pasta; o como guarnición o también como base para guisos u otras preparaciones.

 El tomate es rico en vitamina C y minerales, además del licopeno, que es un antioxidante del grupo de los carotenos (otorga ese color rojo característico) que puede considerarse preventivo de multitud de enfermedades y del envejecimiento. Además, en esta preparación estamos aprovechando al máximo este licopeno al ir acompañándolo del sanísimo aceite de oliva virgen, que como ya sabemos ayuda a nuestro organismo a una mejor asimilación del licopeno.

A esta salsa se le suele añadir azúcar para reducir la acidez del tomate, pero yo lo evito añadiéndole otras verduras como calabaza y cebolla que ayudan a suavizar esa acidez. Además, así conseguimos una salsa de tomate muy nutritiva sin añadir calorías de más pero sí otras vitaminas y minerales que la enriquecen. 
Por su parte, la calabaza nos aporta betacarotenos precursores de la  vitamina A, tan necesaria para la vista, la piel y el sistema inmunitario, entre otras cosas.

Puedes acompañar infinidad de platos: pastas, arroces, carnes a la plancha, guisos de carnes, patatas asadas... 

Truco: Y que puedes cocinar en cantidad grande porque aguanta muy bien varios días en la nevera y así la puedes tener como comodín para cualquier menú.



Verdura: Tomate, ajo, calabacín, cebolla, calabaza


INGREDIENTES:

1kg de tomates maduros
250g de calabaza
250g de calabacín
1 cebolla grande
2 ajos
sal
aceite de oliva virgen extra
orégano (opcional)


Lavamos bien los tomates, los troceamos y los pasamos por la batidora para triturarlos. Pelamos la calabaza y la troceamos junto al calabacín en trozos muy pequeñitos, como se ve en la foto.


En una cacerola o sartén honda ponemos un poco de aceite de oliva, lo justo para cubrir el fondo. Y cuando esté caliente le añadimos la cebolla y los ajos también muy picaditos. Cuando esté blandita, sin dorarse, le añadimos la calabaza y el calabacín. Removemos y dejamos q se vayan haciendo a fuego lento. 


Cuando ya estén le echamos el tomate, una pizca de sal y el orégano. Mezclamos bien, y dejamos ir cocinando a fuego medio removiendo de vez en cuando para que no se pegue, unos 25 min., para que la salsa espese.



Y ya la tenemos lista para añadirla a los platos que más nos guste (pasta, arroz..) o utilizarla como guarnición o como base de otros guisos.
También podemos pasarla por la batidora si la queremos más tipo tomate frito. 

2 comentarios:

  1. El calabacín es mejor usarlo con piel o sin piel?

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  2. El problema de la piel para algunas personas es la textura que no les agrada, pero es mejor tomarlo con piel puesto que nos aportará mayor cantidad de fibra, vitaminas y minerales que si se la quitamos.
    Eso sí, tiene que estar muy bien lavada por ejemplo con un cepillito adecuado para frutas y verduras.

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